El INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL (INSS) ha dictado en fecha 09/16/19 unos criterios que flexibilizan la forma de alcanzar el grado mínimo de discapacidad del 45% con el fin de poder acceder a la jubilación anticipada.

La novedad radica en la forma de determinar el grado del 45% de discapacidad, necesario para poder optar a la modalidad de jubilación anticipada para trabajadores con 58 años.

Hasta ahora, este grado de discapacidad debía resultar directamente de una de las situaciones enumeradas en la normativa aplicable, entre las que se encontraban las personas con síndrome de Down.

Pero la novedad es que a partir de ahora este porcentaje del 45% se podrá lograr en base a la discapacidad de partida -el síndrome de Down, en el caso de nuestro colectivo-, pero sumado además de otros porcentajes derivados de afecciones o discapacidades diferentes.

Este porcentaje del 45% se podrá alcanzar incluso valorando factores sociales complementarios, con sucede de hecho por el reconocimiento de otras situaciones legales de discapacidad.

La conclusión es que el requisito del 45% de discapacidad mínimo se flexibiliza, en la medida en que será posible acceder añadiendo al 33% de discapacidad de otras afectaciones no expresamente contenidas en la relación de la norma, o también factores sociales complementarios.

El aspecto negativo es que este criterio deriva de una Sentencia del Tribunal Supremo del año 2017 que estableció que la forma descrita era la correcta a la hora de interpretar la norma, y ​​por lo tanto han tenido que transcurrir dos años hasta que el mismo ha sido finalmente reconocido por la Seguridad Social.

Con todo, hay que valorar positivamente que normativamente se vayan produciendo avances en facilitar el acceso a las prestaciones públicas por parte de las personas con síndrome de Down, individualizando los requisitos para los/as que forman parte de este colectivo.

Ignasi Maeso Vidal

Abogado experto en Derecho Laboral y miembro del Consejo Asesor de Down Catalunya